San Anselmo (arzobispo de Canterbury) es un filósofo y teólogo benedictino. Expone el argumento ontológico en una de sus obras, Proslogion.

El argumento ontológico es aquel que demuestra la existencia de Dios afirmando que, por tratarse de un ser perfecto, cabe atribuirle todos aquellos predicativos positivos pensables por la razón y que al mismo tiempo no sean contradictorios entre sí. Entre ellos se encuentra el de la existencia.

Demuestra la existencia de Dios mediante una prueba racional que debería ser admitida incluso por el no creyente. (Dice el necio: Dios no existe). Según este argumento, Dios es “lo más grande que puede pensarse”, existe necesariamente, puesto que de lo contrario se podría concebir otro ser idéntico a él con la existencia añadida.

El argumento, a lo largo de la historia, tendrá detractores, como Tomás de Aquino y Kant, y partidarios, como San buenaventura, Duns Scoto, Leibniz y Hegel.