Aristóteles fue un filósofo discípulo de Platón y, además, su mayor crítico.

Aristóteles considera que no hay ideas innatas, es decir, no nacemos con conocimientos. Los seres cuando nacemos no conocemos nada. El conocimiento se consigue a través de los sentidos. Por los sentidos conoces la sustancia primera, es decir, el ser tal y como es. A partir de esta sustancia primera hay que construir el concepto universal (sustancia segunda) a través de la abstracción, es decir quedándote con la estructura.

 Sustancia 1ª (SER)      

abstracción

 Sustancia 2ª (CONCEPTO UNIVERSAL)

 

Según Aristóteles, la ética es teleológica y eudemonista, es decir, su objetivo es la felicidad, el máximo desarrollo del entendimiento (agente y paciente) y se consigue mediante la virtud, que está en el término medio entre dos extremos, uno por exceso y otro por defecto.

Para Aristóteles la virtud es algo práctico, cuanto más se practique más se adquiere. Hay dos tipos de virtud:

Dianoética, es la que perfecciona el comportamiento intelectual. Las virtudes dianoéticas son: la sabiduría y la prudencia.

Ética, es la que perfecciona el comportamiento. Algunas virtudes éticas son la justicia, la fortaleza y la templanza.

Los seres son teleológicos y están dotados de movimiento.

Acto y potencia. Aristóteles diferencia entre lo que el ser es (acto) y lo que el ser podría llegar a ser (potencia). El cambio del ser es el paso de la potencia al acto. Por tanto las cosas son y son cambiantes. Hay dos tipos de cambio:

Cambio accidental, es aquel que no modifica la sustancia, solo cambia la forma accidental. Hay tres tipos: cualitativo, cuantitativo y local.

Cambio sustancial, es aquel que cambia la sustancia. La materia prima permanece y recibe una nueva forma sustancial.

Para hablar del ser utilizamos una estructura lingüística basada en el sujeto y el predicado. Mediante el sujeto hablamos de la sustancia, del ser en si mismo y mediante el predicado hablamos de los accidentes del ser (hay nueve accidentes).

El ser se puede nombrar de muchas maneras y las distintas formas que tenemos para referirnos a él es lo que Aristóteles denomina categorías. Estas categorías tienen dos aspectos:

Aspecto ontológico que es la forma que tiene el ser de manifestarse ante mí.

Aspecto epistemológico o lógico que es lo que se dice sobre la sustancia.

El aspecto lógico coincide con el ontológico porque las cosas que digo coinciden con lo que se nos manifiesta.

El hombre no sólo está compuesto por cuerpo sino también por alma. Ninguna de las dos puede estar por separado, sino que forman una unión sustancial, es decir, ambas forman una sola sustancia. El alma es la dinámica de la vida, es la que nos hace estar en movimiento. Es una característica de los seres animados.

Según Aristóteles, hay tres tipos de alma.

La vegetativa, es el alma de las plantas. Tiene las funciones de crecimiento, nutrición y reproducción.

La sensitiva, es el alma de los animales. Recoge las características del alma vegetativa con alguna característica más como los sentidos, la experiencia y el movimiento local.

La intelectiva, es el alma de los humanos. Recoge las características de las almas anteriores y además tiene la capacidad de abstracción o entendimiento.

La felicidad depende de cada tipo de alma, cada una de las almas conseguirá la felicidad cuando se cumplan sus funciones esenciales.

El Universo

Aristóteles y Ptolomeo establecen el universo de diferentes formas:

Ptolomeo piensa que el centro del universo es la Tierra y que cada planeta (errante) tiene dos movimientos, uno alrededor de la Tierra y el otro sobre el punto deferente.

El estilo de Ptolomeo triunfa porque era flexible, práctico y la Iglesia le apoya.

Aristóteles establece que el universo es finito y sus principales características son: el universo es geocentrista, su movimiento es circular y uniforme.

El  universo está dividido en el mundo supralunar y el mundo sublunar.