Hay alternativas es un libro escrito por Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa en el que exponen, como su propio nombre indica, algunas alternativas, alternativas a las políticas que está adoptando nuestro gobierno.

Es un libro de economía que plasma las causas de la crisis mundial y las singularidades de la crisis española, las consecuencias de las políticas que se están tomando (tanto en España como en el resto de Europa), las semejanzas con crisis anteriores (crack del 29) y las soluciones que adoptaron aquellos gobiernos, así como la precaria situación económica y social que se está dando en nuestro país debido a políticas de austeridad impuestas por neoliberales.

En este libro se recogen numerosos datos que muestran como las medidas que se están adoptando para salir de esta crisis económica no son las únicas ni mucho menos las mejores. Se explica cuales son las causas que han generado el elevado desempleo que hay en España y también algunas propuestas para crear un empleo de calidad (con derechos sociales y laborales dignos).

Según los autores del libro no son necesarios todos los recortes que están llevando a cabo los gobiernos conservadores y neoliberales, más bien, habría que aumentar al gasto público (con políticas keynesianas) para reactivar la economía. Lo que proponen los autores es la intervención del Estado en la economía, nacionalizando las cajas de ahorros e invirtiendo en obras públicas, entre otras cosas.

Los gobiernos, los bancos y las grandes empresas nos hacen creer que todos estos recortes son necesarios, que es lo único que podemos hacer (agachar la cabeza y aceptar lo que nos venga).

Desde mi punto de vista, creo que el gobierno pone de excusa la crisis para hacer lo que más le conviene, dando privilegios a los ricos empresarios y banqueros y dejando a la clase trabajadora desamparada. Además, pienso que estamos yendo por el camino equivocado y que así, no solo no vamos a salir de la crisis sino que va a empeorar la situación que estamos viviendo.

Los derechos de sanidad y educación y los derechos laborales se están recortando. Nos están privando de una educación pública de calidad; si esto continua en la misma dirección dentro de unos años solo podrán estudiar y optar a un puesto de trabajo cualificado personas adineradas. Cada vez  la diferencia entre ricos y pobres es mayor.  Hay muchísima desigualdad en la distribución de la renta y esto provocará una desigualdad de oportunidades.

La economía debe estar al servicio de las personas y no, como pasa actualmente, que sea la economía la que nos domine y que por intereses económicos se pisoteen nuestros derechos.

Y por si fuera poco, lo que es inadmisible es que las personas responsables de la desregulación económica, a parte de no ser juzgadas por llevarnos a esta situación de crisis, se sigan manteniendo en altos cargos del gobierno de diferentes países o de empresas.

¡Hay alternativas y hay que luchas por ellas!